Desafíos del sudeste asiático: Importancia de la cooperación internacional

Aislamiento social, cierre de fronteras, medidas estrictas de salud algunas medidas implementadas a nivel del globo a causa del COVID-19. La pandemia va cobrando más vidas cada día y las repercusiones que tiene dentro del ámbito social, cultural y económico son una tarea complicada para el mundo del siglo XXI.

En el sudeste asiático las cosas no son distintas: Filipinas fue el primer país en adoptar medidas para contener la enfermedad, siguiendo su ejemplo estuvieron Malasia y Vietnam, quienes notaron que, en su población, los casos se disparaban abruptamente. Tailandia, Camboya y la capital de Indonesia asumieron al mismo tiempo la responsabilidad de cerrar cines, bares y lugares de entretenimiento con gran afluencia de público. Singapur, el país que cuenta con mayor sustento económico, prohibió las visitas a corto plazo y también las paradas de tránsito.

Sin embargo, hay un punto que comparten todos los sistemas económicos dentro del mundo, la recesión económica que amenaza con devastar los ideales de crecimiento económico previsto meses antes. La crisis provocada por el COVID-19 tiene varias particularidades puesto que jamás se ha enfrentado una calamidad de tal magnitud. Si bien es cierto, en el 2008 se dio un gran colapso económico; contaba con factores que a largo plazo podrían encontrar la salida con un sustento estatal, pero, ahora ese sustento se utiliza para poder cubrir las necesidades inmediatas de los ciudadanos. Se debe analizar, también, los sectores del mercado que fueron afectados. Mientras que en el 2008 afectaba en primer lugar a la banca y al mundo inmobiliario el COVID-19 daña al mundo de los viajes y el turismo; asimismo, la tasa de crecimiento económico se verá mermada puesto que las actividades económicas se reanudarán de manera lenta y progresiva, ya que estará sujeta a las etapas por las que pasa una pandemia para lograr tenerla controlada y ello dependerá de muchos factores dentro del país.

Sin embargo, el economista estadounidense Goldman Sachs prevé que el PIB mundial se recuperará un 6% en 2021 y hasta un 11% en 2022. Un auténtico salto en el cambio de tendencia tras un 2020 estancado económicamente. Pero no todos comparten ese optimismo en una recuperación económica, además, en el caso de Asia se debe tener en claro que la recuperación será aún más costosa pues el Banco Mundial a mediados de marzo recortó el presupuesto de previsiones para el crecimiento económico en Asia, tomando en cuenta que países del sudeste como Malasia y Tailandia caerían en una depresión económica, se pronosticó que Malasia se contraerá un 4,6 por ciento y Tailandia se reducirá un 5 por ciento este año, sin embargo, estarían en un futuro incierto Indonesia, el ministro de Finanzas, Sri Mulyani Indrawati, advirtió que la economía de Indonesia podría desacelerarse al 4,7 por ciento este año si el brote del virus frena el crecimiento mundial y Filipinas, ya que el Banco Mundial redujo significativamente su pronóstico de crecimiento este año del 5,9 por ciento al 3 por ciento, en el peor de los casos.

Frente a estas alarmantes cifras, Vietnam, presidente de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) ha visto necesario identificar el carácter adaptativo y cohesivo de la asociación. Junto a los demás miembros ha visto que la situación afecta a los habitantes del sudeste asiático, de Asia y del mundo, afirmaron tener la voluntad de una política de puertas abiertas y tener contacto en las fronteras comunes para coordinar el aislamiento social de dichas zonas, otorgar el apoyo necesario a los ciudadanos de la ASEAN que lo requieran y poner un alto a la propagación de noticias falsas y alarmantes sobre la pandemia. En el plano internacional quieren trabajar en conjunto con la comunidad internacional y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para apoyar a superar la gran crisis que se ha provocado y sus consecuencias. Así el día 14 de abril se dio una cumbre especial de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, China, Japón y la República de Corea donde los países entablaron conversaciones sobre los efectos de esta pandemia como la contracción simultánea de la oferta y la demanda, volatilidad masiva en los mercados financieros y un desplome financiero de la inversión y el comercio. 

La cooperación y la organización internacional podría ser un pináculo para amainar las consecuencias que dejaría la pandemia. Poder superar esta crisis que afecta a toda la región —por no decir todo el mundo— nos da la oportunidad de poder fortalecer lazos entre países. La situación es clara, es un buen momento para demostrar el interés por el progreso y el ímpetu para superar las contingencias y fortalecer la cooperación internacional.

Fuentes

– http://spanish.xinhuanet.com/2020-04/14/c_138975479_2.htm https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/04/09/mercados/1586465563_966 437.html
– https://asialink.americaeconomia.com/economia-y-negocios-sociedad/paises-del-sudeste-asiatico-buscan-medidas-estrictas-por-covid-19
– https://www.benarnews.org/english/news/malaysian/malaysia-coronavirus-03312020194709.html
-https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=331298&SEO=asean-y-onu-las-grandes-tareas-internacionales-de-vietnam-en-2020



















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