Gestionar el impacto: Los desafíos para América Latina

En el transcurso de los últimos meses, América Latina ha atravesado un complejo escenario, relacionado a la exposición de las crisis políticas y económicas de los distintos países, el cual vale ser observado en conjunto, a pesar de las claras particularidades de los contextos locales. Los problemas que existen en la región convocaron a un número no menor de la sociedad civil y diversos actores en una ola de protestas que se convirtió en el foco mediático a causa de la insatisfacción generalizada por las diferencias estructurales en la sociedad. Hoy la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, no hace más que recrudecer el descontento social y poner de manifiesto los frágiles mecanismos para la protección de los grupos que son vulnerables al contagio, así como de la población en general.

Desde que se contabilizaron los primeros casos en Latinoamérica, los gobiernos han buscado mitigar la expansión del virus y las consecuencias -inmediatas y mediatas- a nivel económico y social. En este marco, se coloca en evidencia la desigualdad, pobreza y, sobre todo, las deficiencias para garantizar el cumplimiento del derecho a la salud por parte de los estados.

La pronta y oportuna respuesta implementando restricciones al tránsito, la suspensión de actividades sociales y de los sectores económicos, para instaurar el distanciamiento físico obligatorio, ha sido y es un acierto frente a la pandemia; sin embargo, esta es una emergencia sin precedentes, la vía que parece ser más plausible, es la cooperación, que tendrá como finalidad paliar los efectos en el Sur del continente. Debido a que las proyecciones que se sostenían sobre el crecimiento económico variaran, en tanto podrían aumentar los índices de pobreza y de extrema pobreza, dependiendo de la actitud de los países frente a la pandemia.

En ese sentido, es necesario seguir las recomendaciones expedidas por organizaciones internacionales competentes en promoción y protección de derechos, replicar las experiencias positivas en torno a las políticas de contención por otros países y consolidar las estadísticas para atender adecuadamente a la ciudadanía. Dado que, esta emergencia sanitaria afecta en primer lugar a las personas en situación de vulnerabilidad, pero así mismo, crea oportunidades de liderazgo en la región.

En virtud de sus objetivos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) adoptó el pasado 10 de abril la Resolución No. 01/20 “Pandemia y Derechos Humanos en las Américas”, la cual pone en relieve a los derechos humanos – Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA), principalmente – en la lucha contra el COVID-19. Este documento ha sido elaborado por la Comisión Sala de Coordinación y Respuesta Oportuna e Integrada (SACROI COVID-19), instalada el 27 de marzo. Mediante el cual se sugiere adoptar un enfoque intersectorial de las próximas políticas que adecuarán los gobiernos, ya que, como es previsible, esta situación trastoca la agenda política latinoamericana.

Trabajar una política pública desde los derechos humanos equivale un proceso permanente de inclusión y participación efectiva de la sociedad, afirmación adjunta al informe “Políticas Públicas con enfoque de derechos humanos” de la CIDH. Hay que considerar que esta es la principal herramienta para los Estados, asimismo el mecanismo de adecuación de estándares y recomendaciones temáticas. Es por esta razón, que adoptar una decisión de dicha naturaleza, no solo reivindica a los sectores más vulnerables en América del Sur; personas mayores, aquellas privadas de su libertad, mujeres, pueblos indígenas, personas LGBTI, afrodescendientes, personas con discapacidad, niños, niñas y adolescentes, sino también corrige potenciales prácticas que atentarían las libertades individuales y derechos colectivos. Por otro lado, es válido considerar los “Principios rectores a las evaluaciones de los efectos de las reformas económicas en los derechos humanos” aprobado mediante la Resolución 40/57 del Consejo de Derechos Humanos, también como documento base para la elaboración de políticas, pues establece prerrogativas que siguen los propósitos del Sistema Interamericano, que en este contexto serían convenientes replicar.

El éxito de una iniciativa como esta se ciñe a la dirección de los mandatarios, a los cuales podría jugarles en favor a su popularidad y respaldo social. En consecuencia, esto puede facilitar y reforzar los lazos entre ciudadanos e institución en un momento de zozobra e incertidumbre. Principalmente, en cuanto al nivel de infraestructura y cobertura del servicio público, que, además, adquiere una perspectiva comunitaria, donde confluyan una diversidad de actores y supere las brechas sociales. De esta manera, asumir el episodio como un incentivo para mejorar los sistemas de vigilancia en salud pública e intercambio de buenas experiencias en el campo, puede bien funcionar desde la voluntad internacional.

Una experiencia como la que atravesamos hoy, hace un llamado a la acción conjunta de un pueblo que posee una historia local común.

Referencias

  1. http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/PoliticasPublicasDDHH.pdf
  2. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/45337/4/S2000264_es.pdf
  3. https://documents-dds ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G18/443/55/PDF/G1844355.pdf?OpenElement
  4. http://www.oas.org/es/cidh/decisiones/pdf/Resolucion-1-20-es.pdf
  5. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/45316/4/S2000271_es.pdf
Gestionar el impacto: Los desafíos para América Latina

2 comentarios en «Gestionar el impacto: Los desafíos para América Latina»

  1. Buena columna que explica de forma precisa y concisa como superar con éxito está crisis sanitaria,teniendo en cuenta los abismos sociales de una América Latina con la estabilidad tambaleante.

  2. Muy bien desarrollado, no será fácil si las fuerzas políticas actuales siguen al frente. Necesitamos personas probas que deslicen sus intereses particulares y los pongan al servicio de la comunidad. No sé trata de regalar el.pescado sino de enseñar a pescar. Hoy el Perú importa mascarillas a países extranjeros para talvez lograr favorer un arreglo o tratado y un beneficio especulado en la sobrevaloración. Y que hay del más de 70% comercio informal, ellos pues mueven la economía, y tal vez el presidente debió observar la posibilidad de recuperar el potencial industrial de su país.
    Tenemos buenos peruanos y buenas ideas y hay que conllevarlas a lograr el objetivo de igualdad y justicia social para todos, especialmente las clases más vulnerables. El hombre del campo, los que no tienen el alimento cotidiano son los que sienten el verdadero sufrir de una nación.
    Felicitaciones y a seguir trabajando en bien de una sociedad mejor para nuestros hijos y el desarrollo del país.

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